jueves, 10 de mayo de 2007

LAS ESTRATEGIAS DE LECTURA: SU UTILIZACIÓN EN EL AULA

Las estrategias cognitivas son definidas como planes o programas estructurados para lograr un determinado objetivo. Igualmente, son definidas por Goodman (1986) como un amplio esquema para obtener, evaluar y utilizar información, es decir, actividades organizadas que se realizan sobre una determinada información, con la finalidad de discriminar o relevante, para la utilización de la información de manera inmediata o como fundamento para la adquisición de una nueva información.
Las principales características de las estrategias son la autodirección, definida como la existencia de un objetivo y la conciencia de que existe; el autocontrol, que, es la supervisión y evaluación del comportamiento propio en función de los objetivos y por último, la flexibilidad: transformación de la conducta en caso necesario. Como en el proceso de lectura se utilizan diferentes estrategias, entonces, debe reunir con las condiciones características.
La puesta en práctica de las estrategias junto con los conocimientos y experiencias previas y la competencia lingüística permiten al lector construir el significado. Este significado, según Mcginitie (1986) se deriva de un proceso activo de construcción basado en la formulación y comprobación de varias hipótesis que el lector obtiene del texto leído y sobre el contenido de lo que sigue, hasta que se da cuenta de toda la información vinculada y construye un modelo plausible que toma en consideración todos los detalles del texto.
Existen diferentes clasificaciones de estrategias, entre ellas están, la propuesta por Goodman, las que utiliza el lector: las de muestreo, ya que el texto provee índices redundantes que no son igualmente útiles; las de predicción, inferencia, confirmación y corrección, estas últimas son usadas por el lector para confirmar o rechazar sus conclusiones previas.
Por otra parte, Solé (1996) clasifica las estrategias de lectura de acuerdo al propósito que guía al lector en su proceso de lectura: (a) Estrategias que nos permiten dotarnos de objetivos previos de lectura y aportar a ella los conocimientos relevantes, (b) estrategias que nos permiten elaborar y probar inferencias de distinto tipo y, (c) estrategias dirigidas a resumir, sintetizar y extender el conocimiento que adquirimos mediante la lectura.
Por su parte, Polinesar, presenta estrategias básicas que deben ser aprendidas en el aula a través de tareas realizadas conjuntamente con el profesor: (a) formular predicciones sobre lo que se va a leer, (b) plantearse preguntas sobre lo que se ha leído, (c) aclarar dudas o interpretaciones incorrectas, y (c) resumir las ideas del texto.
Y por último, Collins, Brown y Newman, sugieren que para lograr el aprendizaje de estas estrategias se debe prestar atención a cuatro factores: (a) los contenidos programáticos, (b) las estrategias de enseñanza, (c) la secuencia de los objetivos, y (d) la organización social de las actividades de aprendizaje.
Sabiendo que hay diferentes estrategias para cada situación presentada en el momento de un análisis o simple lectura de un texto, es importante su aplicación en el aula para el aprendizaje más rápido y efectivo del alumno.

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